Hoy me siento rara, hace frío, sol, un día de invierno más aunque todavía el calendario dice que es otoño...
Es un día como otro cualquiera, rutina, tareas, muchas tareas y muy pocas ganas de hacerlas.
Hay veces en la vida que me gustaría abrir un paréntesis, dejar un pequeño espacio de tiempo para cambiar, para hacer otras cosas, para tener otras ilusiones sin olvidar las de siempre, para cambiar algo en tu vida aunque sólo sea durante unas horas.
No sé si eso es algo que le sucede a todo el mundo y no cuenta o sólo me sucede a mí. Tiendo a buscar explicación a todo...a las enfermedades, a los sentimientos, a lo que quiero o no quiero, a lo que necesito. Todo ha de tener un por qué y yo quiero saberlo a todas horas.
Sin embargo hay veces que ese por qué no lo encuentro, igual está delante de mi nariz y no lo veo, igual no hay un por qué para cada cosa y yo me empeño en que sí. Sea como fuere hoy es uno de esos días, busco y no encuentro una respuesta a preguntas que me ocupan mucho espacio en la mente y no me dejan seguir con normalidad.
Me estoy cansando, quizá, de tanta normalidad, aunque la rutina me ha gustado siempre porque me da sensación de estabilidad, ha llegado un momento que me está cansando, por que me siento aburrida en demasiadas ocasiones, necesito tomarme la licencia de sentirme diferente, para cambiar, innovar, no se qué ni como, pero que algo cambie en mi vida, en mis mañanas, en mis tardes y en mis noches.
Tal vez esto sea una sensación más, que pasa, que sigue su camino sin dejar huella, sin hacer mella en mi espacio, tal vez sí o tal vez no...
Esperaré a ver, quizá mañana sea otro día y aunque llueva tal vez a mí me guste más