No se cómo he llegado hasta aquí
En realidad no se cómo he llegado hasta aquí, no me pregunteis que no se si otro día cuando quiera volver a escribir algo me saldrá.
Hace unos días comencé a bucear por este mundo de los blog, me gusta hablar, me gusta escribir y me gusta contar cosas, unas veces con más acierto que otras, eso sí, pero no se cómo podrá salir esta pequeña aventura. Todo porque intentaba escribir un comentario en uno de los blogs y no se como he ido siguiendo pasos hasta llegar aquí.
Puede parecer una tontería pero para alguien no muy ducho en esto de la informática es algo un poco extraño. Tengo un curso que coleccioné con el periódico, ¡divinas colecciones!, que me mira cada día impertinente desde la estantería donde muy ordenadamente lo fuí colocando y donde de vez en cuando le paso el plumero para que las pelusas no hagan pasto de él, pero, nada más.
El primer día que introduje el disco en el ordenador me quedé una hora delante de la pantalla haciendo lo que una voz profunda a través de los auricuales me iba diciendo y todo parecía ir medio bien hasta que luego yo intenté hacerlo sola, por mi cuenta y riesgo y ya empezaron los problemas.
Así que ahí quedó, relegado en su espacio junto a los libros, de adorno, para limpiarle el polvo y bueno, me queda que soportar la ironía de mi pareja cada vez que lo ve y me dice: ¿qué?, ¿a qué esperas para ponerte las pilas y aprender a hacer algo más que charlar y escribir?.
Tendré que hacerlo, aunque sea por amor propio o por no escuharlo más, pero no se cuando, que me da mucha pereza y no me entero de nada. Bueno, ya os contaré si lo voy consiguiendo, eso sí, si atino la próxima vez a abrir este espacio para poder hacerlo.